21.10.05

Que más da

Hoy, como todos los domingos que nos vemos en el trabajo, tú te muestras indiferente, no me miras, no te me acercas, no me saludas, nada.

Como siempre, empiezo la labor del día, me acerco a ti, te saludo, te pregunto como estas y que tal te ha ido, te tomo de la mano y te doy un beso en la mejilla a veces hasta me dan ganas de abrazarte y lo hago, empiezas a recordar por que te gusta estar conmigo.

Luego conforme transcurre el día busco la forma de estar a solas contigo pero siempre me pones las cosas difíciles pues a pesar de que se que tú lo quieres siempre lo estas dudando.

Por fin logro llevarte a un lugar apartado y empiezo a besarte tú siempre respondes y creo que es por eso que te sigo buscando, cuando tengo tus labios entre los míos me haces sentir poderoso como si sintieras algo por mi, cuando acaricio tus senos y respondes de esa forma tan ardiente, me haces pensar que te gustaría que yo fuera parte de ti, cuando besas mi cuello y me dejas besar el tuyo siento que en cualquier momento podría reclamarte como mía.

Lamentablemente yo se que terminando el día vas a regresar a casa y cuando el pregunte tu vas a responder “Me fue bien, mi vida”

Que más da si aunque solo unos pocos días te voy a disfrutar.